Tusanaje | El zodiaco de Carlos Chong
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El zodiaco de Carlos Chong

El zodiaco de Carlos Chong

12 animales en busca de un pincel Tusán que no los condene.

Creer en los horóscopos y en supersticiones determinadas por el día de nacimiento y la posición del sol, se considera de personas con poca capacidad de razonamiento y ninguna fe en un ser superior. Sin embargo cuando aprecio el poder del color y la fuerza creativa del pintor Tusán Carlos Chong, de procedencia peruano china, pero con fuerte acervo plástico proveniente del surrealismo europeo, no me queda más que decir que estos vivarachos animalitos (desde la rata hasta la serpiente, pasando por animales míticos y de corral) que se rebelan contra las mentes estrechas que no les consentirían cabida en sus proyecciones al futuro, han encontrado en esta colección una manera de plasmarse desde una estética muy particular en un conjunto de representaciones brillantes, que traen a colación dos aspectos muy importantes de la cultura Tusán: la necesidad de acudir a un oráculo superior o una instancia místico tradicional para explicarse las particularidades y la vinculación fantasmagórica del mundo humano relacionado al animal no es privativo de occidente; varias culturas nos muestran como si todos tuviéramos un alter ego que nos condena y nos salva, en un reino que simboliza nuestros rasgos más escarpados.

Presento a este artista que se ha dignado en ofrecer esta codificación de una serie ancestral del horóscopo chino, usado más como manual de sociología, que arte adivinatoria de la sinología universal, 12 animales que se relacionan entre si y encarnan la y la sombra del “doppelgaenger” intimo. Desde la visión de Chong, esto nos lleva a reflexionar y recordar que el dibujo más el color es lo que nos une a nuestros sueños y quimeras.

Julia Wong / Escritora

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