Tusanaje | De niño culí a cura párroco
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De niño culí a cura párroco

De niño culí a cura párroco

No era nada extraño que en los barcos chineros llegaran como culíes niños y niñas cantoneses a los que con frecuencia se les destinó a los quehaceres domésticos. Este tráfico solo era continuación de la trata de esclavos africanos; es decir, niños y niñas esclavos de piel oscura tuvieron en el virreinato similar ubicación en el orden social. Un ejemplo al paso: hemos hallado en libros de bautizo de la parroquia El Sagrario -al costado de la catedral limeña-, 17 niños chinos domésticos que en promedio tenían 11 años.

Una ventaja de ser migrante involuntario y tener poca edad era la mayor capacidad de adaptabilidad a la sociedad extraña a la que llegaba. Un niño culí asimilaba fácilmente costumbres, creencias, lenguaje, alimentación, etc. Un caso que hemos tratado anteriormente es de otro niño que llegó a los 12 años y aprendió tan bien el castellano que ya de más edad fue traductor en juicios en los que los acusados eran otros cantoneses.

Algo de esto sucedió con Pedro José del Carmen Véliz (1847-1926) cuyo patronímico chino inicial desconocemos, y a quien a los 25 años fue bautizado justamente en la iglesia del Sagrario de la Catedral y sus padrinos fueron sus patrones: Mateo Véliz y Rita Durán de Véliz. Antes de cumplir con este sacramento Pedro José fue catequizado por Dominga Gazcón quien tuvo esta labor en esa parroquia, lo mismo hizo con otros orientales seguramente cumpliendo con sus creencias religiosas y a solicitud del párroco.

De lo que tenemos comprobado es que miles de chinos culíes fueron bautizados y en esos momentos a su vez cambiaron sus apellidos y asumieron los de sus padrinos. Nos parece que esos miles de bautizos se aceptaron sin realmente creer en la doctrina cristiana ni en sus dogmas ni en sus rituales; esos chinos recibían el agua bendita del sacramento y en el fondo seguían con sus profundas creencias religiosas con las que desembarcaron en el Callao.

Esto no ocurrió con Pedro José Véliz, pues estuvo con esa familia Véliz desde niño y ese hogar se encontraba en un ambiente limeño y en un tiempo de intensidad religiosidad, era la mentalidad dominante. Dicen que un día él escuchando a uno de los misioneros encontró en el suelo una estampa de la Virgen del Carmen, hecho al que le dio una interpretación milagrosa y decidió convertirse al catolicismo. Fue bautizado y un año después Pedro José fue padrino de otro chino y siguió apadrinando a otros 5 culíes más hasta febrero 1879, 4 de ellos en El Sagrario y 2 en la parroquia de Santa Ana, el último se encontraba in artículo mortis y solo tenía 25 años. Lo dicho evidencia las intensas convicciones religiosas de Pedro José que continuaron el resto de su vida y paralelamente consolidó su aprendizaje del castellano – aunque no se expresaba convenientemente, de acuerdo a quejas en algún momento- y seguramente también el quechua según se deduce porque estuvo como 15 años en poblados quechuahablantes que se indican del resumen de su vida religiosa:
Trayectoria religiosa
Suceso religioso Lugar Fecha
Ambiente de creyentes Hogar Véliz-Durán Niñez hasta 25 años
Catequizado y bautizado Lima parroquia El Sagrario 1872
Padrino de coterráneos chinos Lima, en parroquias El Sagrario y Santa Ana 1873-1878
Recibe sagradas órdenes Ayacucho ciudad 22 diciembre 1882
Capellán Hospital San Juan de Dios Ayacucho 1883
Coadjutor de parroquia Acobamba (Huancavelica) 1886
Cura interino Córdova y Acobamba 1887
Cura Pullo (Parinacochas) 1888
Cura Chala (Arequipa) 1892
Cura Pampachiri (Lucanas) 1897
Cura Pausa (Parinacochas) 1899
Teniente cura Chancay (Lima) 1901-1915
Párroco Huaral (Lima) 1916-1926

Fue Huaral al norte de Lima donde desde 1916 estuvo diez años. Llegó cuando tenía cerca de 70 años y no se hallaba muy bien de salud, se reencontró con una importante comunidad china que tenía un local propio para sus festejos y celebraciones, por eso se decía:

Oh! Huaral Cantón chiquito

donde muchos chinos hay,

Y no solo eso, poblacionalmente el valle de Huaral-Chancay era a su vez importantes por la cantidad de japoneses y afroperuanos. Inevitablemente el cura Pedro José Véliz debe haberse interesado en ganar a sus connacionales al catolicismo a pesar de su edad y achaques.
En Huaral falleció el 26 de octubre de 1926; pero desde antes los huaralinos consideraban que era modelo de virtudes, el aprecio general, entre otras cosas, por los cuidados y desvelos por embellecer el templo huaralino y por que fundó numerosas instituciones religiosas.
Años después de su muerte se exhumó del cementerio su cadáver y fue trasladado al templo donde aún puede verse una placa recordatoria donde se encuentran sus restos.

[1]Notas: casi en su totalidad este mismo artículo ha sido publicado en la revista de la APCH Integración Nº 46

Mucho más de la vida de este culí que llegó a ser sacerdote católico se puede encontrar en: ARIAS CUBA, Ybeth. De China a Huaral: la vida del padre Pedro José del Carmen Véliz (ca. 1847-1926). En:  Centenario de la Parroquia San Juan Bautista de Huaral (1917-2017). R.P. Lucio TrujIllo Huerta, Miguel Ángel Silva Esquén, Melecio Tineo Moron (compiladores), Huaral, 2017.

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