Tusanaje | Entrevista a Marcelo Wong
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Entrevista a Marcelo Wong

Entrevista a Marcelo Wong

Fotografía: Oscar Aquino Rubiños

La galería “Lúdico” nació en el año 2001 a la sombra de la fundación de un conocido restaurante miraflorino. Antes de ello era una carpintería, la cual terminó albergando dos espacios artísticos: el culinario y el plástico, el cual nos lleva al artista que presento hoy en esta columna. Marcelo Wong es una de las figuras más representativas dentro y fuera de la comunidad tanto nikkei como tusán y su éxito se ha mantenido a través de los años, siendo uno de los pocos artistas que han convertido sus piezas de arte en una industria que no se detiene.

Al preguntarle sobre la influencia de sus comunidades asiáticas (nikkei – tusan), nos comenta que sus vínculos con ambas fueron rotos al término de su experiencia escolar. El ingreso a la universidad y su búsqueda profesional no le dio el tiempo de preguntarse acerca de sus orígenes pues, de cierto modo han estado implícitos desde su formación en el hogar. Las diferencias físicas ayudaron también a que, más allá de buscar identificarse con alguna de sus dos comunidades, busque cohesionarse con la comunidad peruana que es con la que más se identifica.

“…mi papá se casó con mi mamá que es japonesa y eso generó riñas entre las familias, lo cual me apartó de la cultura japonesa, no tuve la oportunidad de abrazar su cultura… de la parte china, mi papá no fue muy cercano a la colonia tampoco, vivió en capón un tiempo y luego se alejó… nunca sentí un arraigo japones, chino y mucho menos peruano, es decir, me sentía peruano, pero mi apariencia no correspondía al estándar…”

La herencia que más resalta de ambas culturas es la perseverancia, el empuje y la fuerza para el trabajo. Dichas cualidades fueron demostradas tras el incendio de su galería. Suceso que, más allá de desanimarlo, le dio la fuerza e inspiración para hacer de las piezas afectadas por el fuego, un ejemplo de resiliencia, nombre que llevó su quinta exposición individual, mostrada en la galería del Centro Cultural Peruano Japonés. Estas características también lo han llevado, en este punto de su vida en que se siente más maduro personal y profesionalmente hablando, a buscar relacionarse con sus comunidades tanto nikkei como tusán. Es así como lo encontramos en la reciente muestra de arte tusán Chinarte 2019.

“…todo tiene que ver con el lugar de donde vengo y es ahí donde empiezo a darle importancia, los éxitos que he logrado cosechar, las experiencias, tienen una base y vienen desde el interior. Cada uno de nosotros busca su forma de acercarse… si yo a mis 40 recién lo empiezo a buscar, quizá ese es mi camino, lo que yo puedo decir es que esto funciona cuando es de dentro hacia afuera… uno de los grandes errores es trabajar de afuera hacia adentro, por ejemplo, decirme no quiero verme nada chino entonces me visto de esta forma o quiero que estos artistas me vean de esta manera entonces trabajo en base a como quiero que me vean y eso puede generar resultados inmediatos, pero que no son sostenibles en el tiempo, porque no nacen del corazón…”

Fotografía: Oscar Aquino Rubiños

Marcelo es un artista con una visión emprendedora que lo ha llevado a desarrollar su personaje más conocido, denominado “Gordito”, es así qué, al visitar su galería, nos encontramos con las diversas expresiones en las que este personaje ha sido desarrollado (pinturas, cerámicas, etc). Además, ha incursionado también en otros ámbitos como la tecnología, colaborando con el desarrollo de varias aplicaciones. La primera fue basada en trucos de magia, con la que consiguió muy buena respuesta y que le sirvió de guía para los siguientes proyectos.

El Marcelo con el que nos encontramos en esta entrevista nos muestra una imagen seria y posicionada, la idea del universitario que buscaba cohesionarse con la cultura peruana ha quedado atrás para dejarle paso a la seguridad y riqueza que le trae ser parte de una fusión y que, para él, se inició desde el desarrollo de la gastronomía promovida por la iniciativa de Gastón Acurio. “…hubo un quiebre importante con Gastón, porque él encontró un punto en donde cabíamos todos, con la comida. Punto que se fortalecía gracias a la fusión y a nuestra herencia de razas… entendí entonces que, del mismo modo, lo importante era la unión y que funciona para el arte en general… ahí es cuando realmente me sentí orgulloso de quien era, a mis 35 años y empecé a caminar con la frente mucho más en alto de lo que la tenía…”

Los trazos limpios, la estética de sus pinturas, la paleta de colores festivos usados en sus esculturas, sin llegar a ser extravagantes o exagerados, sino más bien cálidos, nos muestran la sensibilidad de su arte. Cualidades que se conjugan con la humildad con la que nos recibió y la apertura mostrada durante la entrevista. Sin temor a dudas, puedo predecir que sabremos de nuevos éxitos por parte de este maravilloso artista peruano – nikkei – tusán.

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