Tusanaje | Jennifer Shyue lleva escritores tusanes y nikkei al Norte
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Jennifer Shyue lleva escritores tusanes y nikkei al Norte

Jennifer Shyue lleva escritores tusanes y nikkei al Norte

Aunque la pandemia se llevó a Jennifer Shoe de vuelta al Norte, ayer en la noche estuvo más presente que nunca mientras leía la tirada de septiembre de Words Without Borders que ella ha editado. Who Writes Peru: Asian Peruvian Writer trae al inglés poemas, narraciones cortas y fragmento de cuatro escritores tusanes y tres nikkei. Más allá de la economía que requiere un buen título, ¿hay Asian Peruvians? Hoy, no. La traductora lo sabe y señala la distancia entre ambas comunidades con la misma perspicacia con la que apunta cómo unos leen a los otros. Todos interrelacionados.

Está el poema de Julia a Wata. Higa leyendo el último libro de Julia. El Chino Chang, que entrevista, sin que se haya pactado cita alguna, a la autora de Doble Felicidad para el canal de Nilton. Jennifer afirma con agudeza que hay amistades y espacios habitados por los unos y los otros no necesariamente por ser Asian Peruvians pero sí por ser peruanos, limeños de facto, que habitan los mismos espacios . Pero, por supuesto, también son ciudadanos de otros lados y así lo señala ella. Siu Kam Wen va por Hawai como por La Victoria, viene de Aberdeen y va a Ítaca. Higa Oshiro no sería el mismo sin su paso por Japón. Sui Yun es cosmopolita aunque no le guste. Julio habita Nueva York los días que no está en el piso de Sabina en Tirso de Molina. Y Julia, qué puedo decir. Erigimos una muestra fotográfica de chino-mexicanos con tango de Adriana Varela antes de irnos a un restaurante peruano en Lan Kwai Fong. Construimos puentes con los chiñoles en la Plaza de Legazpi, con Palo, Berna y las compañeras. Allí, en Matadero, llenamos una pizarra con nombres de escritores y artistas de ambos lados. Desde Juan de la Fuente Umetsu hasta Carlos Chong.

Me veo caminando por Wudong Lu con el celular al oído y hablando nuestra lengua rara mientras le cuento a Jennifer todo esto. He llegado al final de Daxue Lu cuando opino que la voz narradora de Siu es china pero su dicción es tusán. Estoy debajo de Wujiaochang cuando me confieso guaripolera de Julio. Sobre todo los martes de Sargento. En fin, Jennifer puede saber esto y más porque entrevistó a todos y lo observó todo. Discreta, inteligente, elegante. Ya en Lima, advertí su observación cautelosa en un chifa de Aviación, en una conferencia en el Centro o en un reencuentro de amigos tusanes. Estaba casi siempre entre nosotros. Ignoro cuánto de estas vivencias puede servirle a una traductora para entender el medio ambiente desde el que escriben -en parte- los escritores a los que ha prestado interés, las piezas que quiere trasplantar a otro idioma, las líneas que recogen Chorrillos, el sótano de un ministerio de educación, un salón de Bellas Artes.

Lo cierto es que su introducción no solo nos compromete a leer las traducciones que ella y otros traductores competentes han realizado, no solo da contexto y pistas al lector no iniciado en estos artesanos. También es una fotografía de una época donde la vida cultural de ambas comunidades se dinamiza. Incluso con la pandemia encima.

Leer Simple Heart es siempre un placer, una pieza de ternura. Julia y su universalidad, confieso, me atraviesan igual en inglés como en español. El traductor del perfil de Rodolfo Muñoz del Río consigue asistir a la precisión de reloj que consigue Julio, sin una palabra de más. Siu consigue ser, en su prosa sin ornamentos, el intérprete de Ah-Po y de todas las abuelas que murieron sin ser entendidas por sus nietos, hijos de kueis y tusán. Pone luz sobre esos personajes que no son entendidos por cuestiones lingüísticas pero sobre todo por barreras culturales. El gran descubrimiento para mí ha sido Tilsa Otta. Ojalá todos los nikkei y tusanes sean un poco más como su narrativa y hablemos todos de sexo, de orgasmos, de la verdad de lo que sentimos y queremos sentir.

Algunos de nuestros ancestros la pasaron como Berto. Que nosotros seamos más como Cristy. Y que Jennifer no deje de traducirnos.

Ps. Gracias por la mención, Jennifer. Vuelve.

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