El jardín de las peras ibéricas. Opera Chiñola-tusán-lus-sina- en dos actos*

El jardín de las peras ibéricas. Opera Chiñola-tusán-lus-sina- en dos actos*

Julia Wong

*la primera ópera china y la más reconocida, se llama “ El jardín de las peras”.

 

El lunes 9 de febrero del 2004, Berna Wang,” oblicuamente” escribió:

 

El día que me concibieron

Empezó a cambiar mi vida

Desde entonces

Cada segundo soy diferente de la que era un segundo antes”.

 

Después de estos dos intensos días en Madrid, gracias a un nuevo filtro en los ojos “trasversales” sobre el activismo tusán;  se transforma mi mirada como escritora, así  los proyectos colectivos al futuro toman unas formas interesantes, diría que la rosa ha elegido ser amarilla como el rio madre de China y perder sus pétalos frente a un público informado inmerso en su propio fluir , mientras el sol destroza Madrid.

La poesía de Berna Wang, y el violín estridente e inaudible de Chenta Tsai (el Sheng es el personaje masculino de la ópera china). No pude evitar parafrasear el sonido de Zhen – ta con el Sheng, aunque semióticamente y con Justicia en “El casino de la reina” su intervención fue proporcionalmente inversa), ambos  me han regresado a la visión del devenir ontológico que florece junto a la silla paciente de un padre que no dejará a sus ovejas negras morir en el matadero social de quien no conoce el color del rio más grande de China. Las ovejas, pardas, y en tonos que van del gris al negro nocturno de la soledad y la incomprensión de la “racialidad” disminuyen su balido estentóreo, cuando sienten el eco de una hermandad feliz. Queremos un redil abierto con todas las puertas del matadero sin cerrojos ni candados, para salir corriendo cuando se nos dé la gana.

Agradezco cada palabra y cada emoción provocada. Todo un nuevo paisaje de palabras para continuar en el camino del alma. Ser tusán en Perú y ser mujer es un producto “embrutecido” internamente por la forma como se han estructurado las jerarquías de poder y espacios de expresión. El mundo por suerte ha tenido agujeros inmensos que me han permitido escapar, volar, buscar, explorar, escuchar, presenciar y callar.

Gracias por invitarme. Dos cosas que me llevo para estas 10 horas de viaje a Lisboa, todxs tenemos miedo en el momento de saltar sobre la sombras, todxs tenemos el enorme modelo estructural pidiendo a gritos ser destruido para convertirnos en  parte del tiempo.

Gracias a Paloma, Christina Zhang , Susana, Xirou Xiao Yue Fu Berna, “Chen tsai”, Luna roja, Quan Zhou, Isa Zhang  y a mi paisano Rodrigo Pinto de la Sota Campos. Su juventud furiasiática, su enorme honestidad y el valor de apreciarnos desde nuestra tímida vergüenza de ser diferentes, vulnerables y a la vez, tan igualmente vitales, creativos, apasionados va a permitir  la construcción del puente  de flores  amarillas entre Madrid y Lisboa.

Ojalá podamos hacer algo parecido algún día en Portugal… Saudade já de voces…

Julia.

No hay comentarios

Publica un comentario