Tusanaje | Otaku bunka, ¡otaku power!: modernidad y tradición en «Our Shining Days»
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Otaku bunka, ¡otaku power!: modernidad y tradición en «Our Shining Days»

Otaku bunka, ¡otaku power!: modernidad y tradición en «Our Shining Days»

Alexandra Arana Blas

Este artículo fue publicado originalmente el 07.02.2021 en la página web de Proyecto Sugoi. Los artículos responden a la opinión de cada autor.

Alexandra Arana Blas

Los días de escuela, y hay cosas que no cambian: el trato hacia los “marginados”. Pero así como hemos visto en algunas películas estadounidenses para adolescentes, donde de pronto los chancones tienen un improvement, de igual manera vemos en la película china Our Shining Days que son los otakus quienes salvan el día.

Our Shining Days (闪光少女), película china dirigida por Wang Ren y estrenada el 2017, presenta a Jing Chen, una joven de segundo año que estudia en la Academia de Música Zhongxia. Esta se divide en dos áreas: el de música folklórica china y el de música “clásica” -occidental-, donde sus estudiantes compiten y se menosprecian entre sí.

En este contexto, Jing Chen, quien es experta en yangqin -instrumento de cuerda emparentado con el guzheng, el koto japonés o incluso con el piano-, se enamora de Wen Wang, joven promesa del piano que se encuentra en el último año de escuela y está próximo a realizar sus estudios universitarios en el extranjero. Por ello, la protagonista decide declararle su amor. Sin embargo, será rechazada no solo porque Wen Wang no la conoce, sino también la menosprecia por tocar un instrumento “no prestigioso”.

Y para sumarle mayor drama a su historia, su especialidad corre el riesgo de cerrar porque el director no considera que esta sea atractiva, importante ni fructífera a diferencia de los estudios de música “clásica”. Por ello formará con su mejor amigo, You Li, y cuatro jóvenes marginales cofcofotakuscofcof una banda musical llamada “Dimensión 2.5”, la cual les permitirá demostrar a maestros, padres y compañeros que la música folklórica china no es motivo de vergüenza ni está próxima a desaparecer.

De esta forma, Our Shining Days llama la atención por la aproximación que tiene sobre el pasado y la tradición, la cultura de fans y la cultura otaku, y la capacidad que tiene este grupo de tomar una acción política y reactualizar el pasado.

Los “marginados”: los otakus y los estudiantes de música tradicional

Our Shining Days presenta a los estudiantes de música tradicional como alumnos marginados dentro de la estructura social de la Academia de Música Zhongxia. No reciben el apoyo de los profesores del colegio y son percibidos como una carga, a diferencia de los alumnos de la especialidad de música “clásica”, a quienes se les otorgan la mayor cantidad del presupuesto y se les brindan espacios donde pueden presentarse como ensamble. Esta inequidad del trato por parte de las autoridades refuerza la diferencia entre ambas especialidades y alienta a los alumnos de música “clásica” a sentirse superiores a sus compañeros.

Sin embargo, dentro de este grupo hay uno aún más marginalizado: las chicas del dormitorio 502, quienes se dice están obsesionadas con la “segunda dimensión”. Estas otakus aman los animes, mangas y videojuegos, y pese a ser etiquetadas como las “raras” de la escuela, Jing Chen tendrá que recurrir a ellas si desea crear una banda de música folklórica que llame la atención de Wen Wang.

De esta forma, la protagonista les ofrece a Xiao Mai, Ying Zi, Beibei y Tata -especialistas en guzheng, erhu, ruan pipa respectivamente- comprarles muñecos originales de anime por cada semana que entrenen y pagarles por un año el servicio de Internet. Así nace el ensamble Dimensión 2.5, en el cual las chicas del dormitorio 502 representan la segunda dimensión -por sus gustos, “su estilización y belleza”, en palabras de una- y Jing Chen y You Li representan el mundo real.

Vemos, entonces, dos grupos que son marginalizados en la sociedad: los estudiantes de música tradicional -quienes por parte de los profesores y el alumnado se cree que no representan lo “moderno”, van en contra del “progreso”, tienen un conocimiento “obsoleto” y quedarán en la pobreza- y las jóvenes otaku -a quienes sus amigos conciben como “infantiles” y sus familiares consideran como “extravagantes” y no productivos (1).

Este discurso de la música folklórica como algo destinado al fracaso incluso ha sido asimilado por los mismos estudiantes, especialmente por la protagonista,  quien criticará a sus compañeras:

“¿Cuál es la gloria de hacer algo que está destinado al fracaso? Admite que lo haces por tu propia gratificación” (Jing Chen, Our Shining Days).

Jing Chen ha internalizado el discurso de que la música tradicional está destinada al fracaso, y ella abandona la música folklórica cuando Wen Wang la rechaza por segunda vez y porque cree que dicho camino le es una carga; algo que le fue impuesto por su familia.

El rechazo hacia los estudiantes de la especialidad de música folklórica y hacia los otakus encuentra un paralelo con la creencia de que los fans son inadaptados sociales.

Matt Hills en la introducción de su libro Fan Cultures, cita a Jenkins, quien señala que los fans suelen ser objeto de burla y sobre ellos se proyectan diversas ansiedades sociales. Asimismo, Federico Álvarez Gandolfi nos señala que la sociedad suele imponer diversos mecanismos que permiten la patologización del fan, en el cual se construye al sujeto como “vago”, “inútil”, “enfermo”, “solitario” u “obsesionado”.

Pero veremos, gracias a la teoría de fans, cómo la película deconstruye  esta imagen y nos propone que los otakus pueden ser un grupo creativo, capaz de reactualizar el pasado y hacer que la gente retome atención en este. La búsqueda del fan joven no se basa en la nostalgia -en el regreso de un pasado que solo provoca la petrificación-, sino en el respeto por el pasado y en el mensaje que buscaba transmitir, y tratar de adaptarlo a los nuevos tiempos.

De consumidores a productores: la teoría de fans

“Ser débil y pequeño está bien porque tenemos amigos” (Our Shining Days)

Por años, se ha señalado al fan como infantil, un consumidor pasivo que está inserto en las normas de mercado. Sin embargo, Matt Hills resalta que el fan, al igual que el niño, tiene una capacidad lúdica que le permite transformar los objetos y productos culturales, y usarlos de manera creativa. Asimismo, resalta que el fan también puede tener el rol de un productor.

Este proceso refleja que el fan tiene una capacidad auto reflexiva, la cual le permite entender las razones de su gusto o fijación por un producto, sistematizarlo y crear algo nuevo. Finalmente, Hills señalará que este proceso de producción implica por parte del fan una mezcla de entusiasmo y pasión que será transmitida al espectador.

En primer lugar, esta imagen del fan-productor lo podemos ver en la película en personajes como Xiao Mai, quien es conocida en Internet como “El señor de los mil dedos” y es una conocida intérprete de música ancestral. Ella recibirá el apoyo de Ying Zi, Beibei y Tata, quienes son expertas en historia, literatura, textos antiguos y en instrumentos folklóricos chinos.

Ellas demuestran que la mujer ocupa en el fandom un lugar importante, y muchas de ellas suelen ser consumidoras y productoras. Robin Brenner, por ejemplo, en su artículo “Teen Literature and Fan Culture” rompe con el mito de un fandom mayormente masculino, y señala que los productos realizados por fans mujeres suelen cuestionar la norma.

De esta forma, la música ancestral que producen Xiao Mai y compañía cuestionan la petrificación -imposibilidad de renovación y cambio- de la música folklórica, y a partir de un profundo conocimiento de la música de antaño, ellas performan un género que respeta la tradición e inserta algunos elementos de la modernidad (2), como guitarras eléctricas o un espectáculo visual.

En segundo lugar, este entusiasmo y energía serán transmitidas al espectador en un momento clave de la película: la convención de ACGD -anime, cómics, juegos/games y donghua-. Este espacio es vital no solo porque en él logran acercar la música ancestral a otros fans gracias a un elemento que apela a ellos: el cosplay (3). También conviven en este la modernidad y la tradición.

El show principal presenta a un grupo idol y al ensamble “Dimensión 2.5”. La primera se vincula a la cultura idol, género que proviene de Japón y que a su vez bebe de otros estilos occidentales. Este género se vincula a la modernidad y la tradición no solo porque nace por un proceso de globalización (4), sino también porque la concepción de sus cantantes se puede vincular a la construcción del cuerpo y las deidades en Japón. Por otro lado, la segunda banda performa música ancestral, la cual ya hemos visto, une elementos de la música folklórica china con otros más modernos, como la ropa en el caso de la convención o instrumentos y tecnologías contemporáneas, como se podrá apreciar en la última presentación, casi al final de la película.

Entonces, tanto el espacio de la convención, el cual une modernidad y tradición, como la referencia a la cultura idol no deben pasar desapercibidos.

Asimismo, tampoco debe pasar desapercibido cómo la película propone que tanto la convención de ACGD, donde se presentó el grupo Dimensión 2.5, como el auditorio donde se presentó Wen Wang son espacios culturales válidos. Pese a que el primero sea menospreciado bajo la etiqueta de “cultura popular” o “baja cultura” y el otro como “alta cultura”, ambos deben ser reconocidos como espacios válidos para la difusión cultural. Lo interesante es que la película propone que la convención de ACGD es un espacio “alternativo” dentro del circuito musical, donde se revaloriza el pasado y la tradición. Esto se puede apreciar luego del concierto, cuando los asistentes le preguntan a Jing Chen qué instrumento tocó porque desean aprenderlo.

Dicha presentación no solo repercutirá en los espectadores del evento. Gracias a la tecnología -es decir, celulares, grabación e Internet- la presentación llegará a los ojos de la escuela, donde se sembrará una esperanza de cambio en los alumnos de la especialidad de música folklórica.

Música ancestral: esperanza utópica y comunidad otaku

“Amamos el folklore, amamos la segunda dimensión. Amamos la música ancestral” (Xiao Mai, Our Shining Days)

Esta esperanza de cambio que se da a través de la cultura popular tiene un correlato con el concepto de “esperanza utópica”. En el libro Turning Pages de Sarah Frederick, la autora cita el concepto de Rita Felski para referirse al potencial que tiene la literatura melodramática para generar una esperanza de cambio social en el lector.

En este caso, podemos realizar una extrapolación, ya que las integrantes del grupo Dimensión  2.5 son okatus. Es decir, ellas consumen anime, manga y videojuegos, todos ellos productos de la cultura popular, en cuya categoría también entra la literatura melodramática, pues en su momento fue considerada parte de una “cultura de masas”. De esta forma, podemos intuir que el potencial que Felski identifica en la literatura melodramática también lo podríamos encontrar en algunos productos de la cultura otaku.

Por lo tanto, no es gratuito que la película nos muestre diferentes referencias al anime: los pósters en el dormitorio 502, el centro de convenciones de ACGD y las figuras que Jing Chen debe comprarles a las chicas -entre los cuales reconocemos a Kotori Minami de Love Live!, personajes de Kuroshitsuji, Kancolle y Touken-Ranbu-.

Pero entre todas las referencias al anime, hay una que llama la atención: la recurrencia a Love Live! y la cultura idol. Entonces, será necesario entender esta película en una relación intertextual con dicha franquicia.   

La historia de Love Live! nos presenta personajes que, gracias a la pasión y amor que sienten hacia los espacios que frecuentan y que las conectan con sus madres, su familia y su pasado, logran evitar que su escuela cierre.

De igual manera, Jing Chen recuperará la pasión que sentía hacia el yangqin y utilizará ese amor que siente hacia la música folklórica para salvar a su especialidad. Es así como vemos que la pasión de la protagonista hacia la música tradicional china es semejante al concepto que propone Hills sobre el fan. Se trata de un sujeto que, luego de descubrir su pasión, pasa por una experiencia autotransformativa y sigue este camino de manera voluntaria.

Este camino le permitirá a Jing Chen y sus amigos cuestionar la supuesta superioridad de la cultura occidental sobre la local:

“¿Sabes lo que es un yangqin, Wen Wang? Al yangquin lo trajeron a China de Persia durante la dinastía Ming. Comparte sus raíces con el piano. El primer piano fue inventado en Alemania en 1709, ¡pero los chinos tocamos yangqin desde hace 400 años! ¡400 años! ¿Quién eres para menospreciarla? Cuando vayas al exterior, ¿no quieres decirle a todos lo grandiosa que es nuestra música? (You Li, Our Shining Days)

Luego de que Dimensión 2.5 adquiriera cierta notoriedad entre otros otakus y los estudiantes de la especialidad de música folklórica, y que Wen Wang rechazara por segunda vez a Jing Chen, es que los jóvenes dejan de menospreciar el conocimiento que tienen y lucharán para que este no sea olvidado ni desplazado por lo “moderno” y lo “occidental” (5). Ello tiene por consecuencia una lucha entre bandas, la cual se desarrollará durante la visita de un inspector del Estado a la escuela:

Como se puede apreciar en el video, entre ambas especialidades existía una reja -desde el lado de la especialidad de música folklórica- que los separaba. Ello demuestra que para las autoridades de la escuela la música tradicional china es rechazada y tratada de manera desigual. Sin embargo los alumnos demostrarán que la música folklórica china y la música occidental están al mismo nivel. Pero la música china tiene una ventaja. A diferencia de los instrumentos occidentales, poseen el suona, instrumento que logra emular el sonido de la naturaleza y hasta el habla (6).

Esta pasión que sintieron los jóvenes hacia la música folklórica les permitió posicionarse como iguales ante sus compañeros de la especialidad de música “clásica”.

“Oriente y Occidente se unen. No existen los conflictos en la música. Saquen la puerta. Es y santuario del arte. No lo haga ver como una cárcel” (Inspector del Ministerio de Educación, Our shining days).

El siguiente elemento intertextual con Love Live! es cuando se anuncia, casi al final de la película, que el departamento de música folklórica no admitirá estudiantes el siguiente año. Ante dicha noticia Xiao Mai y los integrantes de Dimensión 2.5 se ofrecen como voluntarios para tocar en un concierto en vivo que será transmitido por televisión. Y con ellos se unirán otros chicos del departamento, lo cual se asemeja al apoyo que las integrantes de μ’s y Aqours, de Love Live! Love Live! Sunshine!! respectivamente, reciben de sus compañeras de colegio para salvar la escuela. De esta manera, la pasión que siente un pequeño grupo puede transmitirse a las demás personas, con lo cual pueden lograr algo mayor (7).

Gracias a la participación de todos los estudiantes de música folklórica y el apoyo de los chicos de la especialidad de música “clásica”, logran presentarse en vivo. En dicho lugar demostrarán ante los futuros estudiantes de la escuela que el folklore puede incluir elementos de la modernidad, con lo cual crean un producto que llama la atención a las nuevas generaciones.

De esta manera, la música ancestral no solo incluye elementos de la tradición, sino también de la contemporaneidad y la tecnología. Es así como en su performance, además de utilizar instrumentos chinos tradicionales, incorporan guitarras electrónicas y hasta hologramas. Con lo cual tienen como resultado un show que atrae a la nueva generación de alumnos y los convencerá para unirse a la especialidad de música folklórica.

Conclusiones

Por lo tanto, Our Shining Days propone una esperanza de cambio en la sociedad. Vemos por parte de Jing Chen y los integrantes de Dimensión 2.5 una esperanza útopica que conduce a una acción política que permite la reactualización del pasado, es decir, una renovación de la música tradicional. Ello permite que la tradición y el pasado sigan vigentes, pero esto se da gracias a que esta no es estática ni petrificada. Por el contrario, debe entablar diálogo con nuevos género y nuevas tecnologías e influencias, con lo cual se le da un nuevo carácter.

Por ello, queridos lectores, piensen dos veces antes de burlarse de los nerds u otakus. Puede que nos salven el pellejo -o nuestra historia- un día.

Notas

(1) Esto lo podemos ver en el caso de Xiao Mai, Beibei, Tata y Ying Zi, cuyos padres y amigas las consideran como infantiles e improductivas a nivel económico. Como contraparte tenemos a You Li, un otaku de clóset que, por presión de su familia, debe prepararse para estudiar en el extranjero. Él es un ejemplo de cómo los padres y la sociedad consideran a los jóvenes como competentes y productivos si es que acceden a la universidad, y mejor aún si llegan a realizar sus estudios en el extranjero. Sin embargo llama la atención cómo la película también parece criticar a quienes viajan al extranjero y pasan por un proceso de aculturación, como Wen Wang. De esta manera, cuando Jing Chen califica a You Li como un “traidor”, podría verse un reflejo de cómo la cultura china contemporánea concibe a quienes se van del país: como jóvenes que traicionan a la patria, ya que traerían ideas que van en contra de la norma y lo que instituye el Partido Comunista Chino.

(2) Esto nos lleva a pensar cuál es la aproximación, por ejemplo, que se tiene de algunas danzas folklóricas en los países latinoamericanos. Se percibe un enfrentamiento de perspectivas, donde se puede advertir un desplazamiento de algunas danzas sobre otras más populares. Sin embargo queda abierta la posibilidad de una renovación y evolución de estas a partir del conocimiento que tienen los más jóvenes de otras danzas.

(3) Se puede apreciar que Xiao Mai en sus presentaciones usa un traje inspirado en la estética del género Wuxia. Este es un género de ficción que presenta aventuras de artes marciales en la antigua China.

(4) Asimismo, la reciente internacionalización del fenómeno idol en Asia y hasta en Latinoamérica -como se pudo apreciar en las notas de los eventos “Kawaii Music” y “Lovely Maid Café Comeback!”, donde en el último sus integrantes tienen influencia de la cultura idol, específicamente animes como Love Live!– demuestra cómo la cultura popular y la cultura de fans china dialoga con otros países de la región.

(5) De igual manera se ve en Love Live! a través del conflicto entre A-Rise y μ’s, donde la escuela de la primera representa la modernidad y la escuela de la cual proviene la segunda representa la tradición. Para una ampliación sobre el tema se puede consultar el artículo “A-RISE: el auge del consumo y la modernidad (Love Live!)”.

(6) Instrumento relacionado con el oboe y la trompeta. Fue introducido a Centroamérica, especialmente en Cuba, tras las migraciones chines; allí es conocido por el nombre de corneta china. Este triunfo de un instrumento que imita los sonidos de la naturaleza y la voz humana representaría una idealización de la sociedad china, la cual une la naturaleza y la esfera humana. Un contraste con la cultura occidental, la cual se ha caracterizado por una oposición entre lo humano y la naturaleza.

(7) Premisa un poco distinta a Love Live!, donde las idols, gracias al apoyo de las demás personas, logran el éxito, lo cual conduce a su vez a un éxito grupal. En el caso de Our Shining Days se propone que un grupo inspira a las otras personas para que todos en conjunto puedan alcanzar la meta.

¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:

Álvarez Gandolfi, Federico. 2015. “Cultura de fans y cultura masiva. Prácticas e identidades juveniles de otakus y gamers”. La Trama de la Comunicación. Rosario, 19, 45-65.

Becker, Howard. 2010. Outsiders. Hacia una sociología de la desviación. Buenos Aires: siglo veintiuno editores.

Brenner, Robin. 2013. “Teen Literature and Fan Culture”. YALS. Young Adult Library Services. 33-36.

Chen, Jin-Shiow. 2007. “A Study of Fan Culture: Adolescent Experience with Animé/manga Doujinshi and Cosplay in Taiwan”. Visual Arts Research. Illinois, 33, 1, 14-21.

Frederick, Sarah. 2017. Turning Pages. Reading and Writing Women’s Magazines in Interwar Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.

Hills, Matt. 2002. Fan Cultures. Nueva York: Routledge.

Hills, Matt. 2017. “From Fan Culture/Community to the Fan World: Possible Pathways and Ways of Having Done Fandom”. Palabra clave. 20, 4, 856-883.

Lyne, Charlie. 2014. Beyond Clueless [Documental]. Inglaterra.

Shamoon, Deborah. 2012. Passionate Friendship. The Aesthetics of Girls’ Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.

“El instrumento chino más contundente — el Suona”. En Shen Yun Performing Arts. Recuperado el 15 de diciembre de 2020. <https://es.shenyunperformingarts.org/news/view/article/e/zd13dGAgDg8/el-instrumento-chino-m%C3%A1s-contundente-%E2%80%94-el-suona.html>

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